Fundación de la 1º Casa en Rosario de Santa Fe
En 1931 existen ya en Argentina seis Colegios de Adoratrices. M. Guadalupe, ha fundado el de “Villa Eucarística” y el de Manuel Ocampo en 1917; y la Casa de Belgrano en Córdoba en 1919. Y M. Diosdada Andía ha establecido tres en 1928, Villa Progreso y dos en Tucumán.
No es extraño que conocida la Misión del Instituto y los felices resultados de su acción apostólica sigan solicitando su colaboración.
En 1931 es una joven excolegiala de Córdoba la que, encariñada con las Adoratrices por la formación recibida, insinúa a su regreso a la Ciudad de Rosario, a las Srtas. Angélica y Maruca Santa María la conveniencia de abrir un Colegio similar al suyo de la Ciudad de Córdoba.
Y estas señoritas acogen la idea y proponen a las Adoratrices que alquilen una casa; que ellas ayudarán con 1.000 pesos para los primeros gastos; con 200 mensuales durante dos años y con 150 para una Misa diaria con lo que se asegura el sostenimiento de la Capellanía.
Ante esta generosa proposición, las Adoratrices ponen manos a la obra e inician la fundación una vez obtenida la licencia de Mons. Agustín Boneo, Obispo de Santa Fe.
Las primeras fundadoras llegan de Buenos Aires el 12 de Agosto de 1931. Son las Madres Iluminada Iriarte y Mª Eutimia S. Santillana, que vienen para buscar casa y preparar todo lo necesario.
Se hospedan con las Hermanas del Huerto y no pierden un minuto: mañana y tarde salen con el intento de hallar un edificio aparente para iniciar la Obra.
El día 24 de Agosto encuentran una casa de dos pisos en la calle Laprida Nº 1475 por un alquiler de 280 pesos. Y les gusta: es bastante cómoda; ofrece la posibilidad de que la Comunidad y el Colegio estén convenientemente separados.
El día 25 reciben 2.000 pesos de las Señoritas de Santa María con los cuales pueden comprar muebles, ropas y demás enseres precisos.
Se instalan en esta casa el 29 de Agosto, fecha en que se unen al grupo una Adoratriz y una Colegiala, Hija de María, muy a tiempo para ayudar en los preparativos.
Para asistir a la apertura de la Casa vienen, el 19 de Septiembre la M. Expectación Lobaco, Delegada General y la H. Hilaria Telechea. Pero la inauguración de la Capilla tiene lugar dos días después.
El 21 celebra la primera Misa Monseñor Andrés Olaizola, Vicario General y queda ya reservado el Santísimo Sacramento.
A las 10 es la Misa solemne celebrada por el P. Bonifacio Arrázola, ayudado por los Agustinos, futuros Capellanes de la Casa.
Están presentes varios sacerdotes, numerosos religiosos y religiosas de la Ciudad y muchas señoras. Por la tarde se expone el Santísimo en una hermosa custodia, regalo de las Señoritas de Santa María.
Y el 23 por la tarde acabadas las celebraciones, la Delegada General, M. Iluminada Iriarte y la M. Hilaria Telechea se trasladan a la Casa de Manuel Ocampo.
Empieza con suerte esta minúscula Comunidad de Rosario de Santa Fe, la fundación ha marchado sobre ruedas y aprisa, luego reciben todo cuanto necesitan:
Las Señoritas de Santa María aparte del dinero que ya han dado, regalan dos bonitas imágenes de la Inmaculada y de San José.
La familia Castagnino, un precioso Vía crucis, que erige con toda solemnidad el Superior de los Franciscanos.
Las Adoratrices de la Provincia envían regalos muy útiles para la Capilla, despensa, etc.
La Delegada General proporciona el ajuar para tres Colegialas que ingresan después de la inauguración, y antes de fin de año, les regalan para otras diez.
De las tiendas les mandan de todo: comestibles, telas, cuatro máquinas de coser, una de ellas, magnífica para coser y bordar.
No aparece sino que han llegado a la “Tierra de promisión”.
Con el tiempo resulta ser poco favorable la casa para la observancia y las Srtas de Santa María ofrecen gratuitamente una casa de su propiedad en calle Maipú 1175. El 19 de septiembre de 1933 se celebra la última misa en la Calle Laprida y se trasladan a la nueva casa. Celebran la 1º Eucaristía el 22 de septiembre.
En 1938 unieron otra casa lindera, perteneciente a las Srtas. Santa María para a aumentar la atención del número de colegialas.
Con el tiempo se fueron levantando edificios alrededor que ahogaban la casa e imposibilitaban su expansión. En enero de 1968, la Madre presenta su inquietud al P. Cantilo, Sacramentino quien ofreció un terreno contiguo a su Iglesia y la posibilidad de colaborar en la enseñanza de religión y labores en la escuela de niñas y ayudar en la Pquia con el arreglo de la Iglesia, canto, etc.
Después de consultarlo con el Sr. Obispo y Superiores mayores se realiza el contrato y se procede a iniciar las obras contando con la providencia de Dios.
No es fácil conseguir las ayudas económicas para la construcción y en 1970 se decide vender el lote de la calle Mendoza y dedicar la casa de Maipú a la atención de pensionistas, esto llevó a la decisión apremiante de mudarse sin estar aún la casa terminada.
A inicios del año 1973 comienzan las tareas de limpieza y traslado a la nueva casa de la calle Balcarce 3436 y el 24 de marzo un grupo numeroso de hermanas y chicas comienzan los trabajos de mudanza y descarga de camiones en la nueva casa. Quedando solo 3 hermanas a cargo del pensionado de Maipú 1175.
La comunidad ya ubicada con doce jóvenes traídas de la casa de Maipú, va recibiendo nuevas chicas y en pocos días ya son veinticuatro. Pronto las hermanas comenzaron a prestar su colaboración, enseñando catecismo en la escuela, dando clase de labores y colaborando con entusiasmo al esplendor del culto y el 12 de diciembre de 1973 se realiza la inauguración y bendición de la casa aunque no estuviera terminada.
