Pastoral

  1. Vocación
  2. Acompañamiento
  3. Misión con l@s jóvenes
  4. Voluntariado

Pastoral Juvenil

Convencidas de que cada joven tiene en la Iglesia un puesto de compromiso cristiano y que debemos ayudarle a encontrarlo, en la Pastoral Juvenil las Adoratrices caminamos junto a ellos compartiendo, de forma experiencial, la luz que a nosotras nos ha alumbrado y nuestras razones para vivir.

La experiencia de nuestra vocación, que conjuga el amor y presencia de Cristo en la Eucaristía con la misión liberadora a la que estamos llamadas, fundamenta y nos impulsa a una Pastoral, orientada a hacer experimentar en los jóvenes el amor y la misericordia de un Jesús liberador, que les lleve a una opción comprometida por los predilectos del Reino: los más pobres y marginados.

Teniendo en cuenta las diversas formas de ejercer nuestro apostolado, consideramos campos propios para desarrollar una Pastoral Juvenil Vocacional: los centros de enseñanza, las residencias, los grupos de voluntariado y laicos que colaboran en nuestros trabajos de marginación, los grupos juveniles propios, parroquiales, entre otros.

Criterios de la Pastoral Juvenil

Se trata de una Pastoral global, por lo tanto se enmarca en un Plan Global de la Congregación, que tiene en cuenta su propio carisma y espiritualidad. Se trata de una Pastoral que refleja el sentido de Iglesia, ofreciendo canales de participación en ella y colaborando activamente con otros grupos.

Es también una Pastoral de educación en la fe, que lleva a la conversión personal y a un compromiso evangelizador. Fundamentada en la Palabra de Dios, conduce a una opción apostólica y vocacional, a un estilo de vida en la Iglesia y a un compromiso en favor de los pobres y marginados.

Ayudamos a crear en los jóvenes una conciencia moral y un sentido crítico frente a la realidad de injusticia y marginación, entusiasmándolos en una tarea de liberación, en este sentido es una Pastoral profética liberadora.

Agentes de la Pastoral Juvenil

Son agentes de pastoral:

  • Las comunidades que viven con gozo su vocación, se sienten identificadas con el ideal congregacional y se encuentran comprometidas en acciones concretas de pastoral juvenil vocacional.
  • Los equipos provincial y locales de pastoral juvenil vocacional, constituídos por hermanas designadas al efecto en las provincias y en las comunidades.
  • La animadora, persona que asume su misión como un ministerio y actúa junto con la comunidad, para ejercer un servicio de animación y acompañamiento a los jóvenes, mediante un proceso que los capacite y conduzca a una opción vocacional en la Iglesia.

Proceso de educación en la fe

La Pastoral Juvenil Vocacional implica un proceso de educación en la fe, llevado a cabo a través de un acompañamiento personal y grupal, que ayude a los jóvenes a descubrir la acción de Dios en sus vidas y poder tomar opciones coherentes, dentro de un compromiso cristiano.

Dentro de este proceso intervienen las siguientes etapas:

  • Pre-evangelización
  • Evangelización
  • Profundización de la fe en el grupo
  • Opción y compromiso cristiano

Consiste en una evangelización implícita, a partir de la situación real en que se encuentran los jóvenes, que lleve a tomar conciencia de su situación de gracia-pecado, presentándole, a partir de testimonios, valores como el amor, la amistad, la solidaridad, la lucha por la justicia, etc. que susciten en ellos la admiración y el deseo consciente de una fe más vital.

Evangelización

Esta etapa se centra en el anuncio explícito de Dios revelado en Jesucristo, presentando el Evangelio como camino de vida y esperanza para la humanidad y fuente de sentido y de liberación para los problemas reales que los jóvenes encuentran en su momento histórico, que suscite en ellos una opción consciente por Cristo.

Profundización de la fe en el grupo

Proceso en el que los jóvenes viven la fe, integrados en un grupo cristiano, donde interiorizan el sentido del Misterio Pascual de Jesús, celebran en el grupo su vida y su pertenencia a la comunidad eclesial y se inician en un apostolado.

Opción y compromiso cristiano

En esta etapa los jóvenes definen su pertenencia a la Iglesia, como miembros activos de una comunidad evangelizadora, disciernen su llamada y optan por un servicio concreto de compromiso y misión.